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Confesiones de una experta en cuidar a otras personas, no tanto cuando se trata de permitir que otras la cuiden

El acto de cuidar, como maestría,
el acto de ser cuidada, como locura.
Rebelarse ante los mandatos del pasado,
pedir ayuda, sabiendo que llegará a caudales.
Permitir que el río entre en casa,
que serene el incendio que asedia,
que se lleve las cenizas, que un día
tuvieron la osadía de ser cimientos.

14 de enero de 2020

En cuanto recibí su mensaje, temblé. Me gustaría negarlo, decir que no me dolió, decir que seguí con mi vida como si él no estuviera escribiéndome, pero estaría mintiendo.
Accedí a verlo, a tener esa conversación que tantas veces imaginé en mi mente.

La mujer que me inspira

Este poema es la recopilación de las voces de distintas mujeres. Por ello, el poema es de todas, es, precisamente, un entramado de nuestras vidas.

La mujer que me inspira todos los días: mi mamá, mi abuela, mi hija, mi hermana… algunos nombres, sin jamás nombrarlas a todas…